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Climent niega que el decreto que limita las futuras zonas comerciales sea restrictivo.

La Generalitat rechaza las alegaciones al Patsecova y continúa la tramitación para aprobar antes de elecciones la norma que impide Intu Mediterrani

valencia. Ni es restrictiva ni discriminatoria. Así de tajante se muestra la conselleria que dirige Rafael Climent para justificar su rechazo a las alegaciones de las grandes superficies contra la norma que niega la autorización autonómica a los proyectos que superen los 120.000 metros cuadrados de superficie comercial, como Intu Mediterrani (250.000 metros cuadrados), con el argumento de que son incompatibles con los criterios de sostenibilidad exigidos.

El segundo periodo de información pública del Plan de Acción Territorial Sectorial del Comercio de la Comunitat (Patsecova) se saldará sin que prospere «ninguna modificación sustancial», según avanza el director de Comercio, Natxo Costa. A preguntas de LAS PROVINCIAS, confirma que se mantiene así el calendario presentado hace algo más de un mes, que prevé tener lista esa limitación antes de elecciones.

Para que ese decreto sea aprobado por el Consell, último paso antes de su publicación en el Diari Oficial de la Generalitat y entrada en vigor, deberá pasar el filtro de la Abogacía General de la Generalitat, el Consell Jurídic Consultiu o la Conselleria de Medio Ambiente, de la que depende el informe de evaluación ambiental que tumbó la versión anterior del complejo proyectado por Intu en Paterna, después de cuatro años de tramitación y medio centenar de informes favorables.

Las grandes superficies se oponen a esa norma por reducir el acceso y libre ejercicio de la actividad La conselleria asegura que permite la implantación de negocios y la compra de centros ya existentes

Desde la patronal de grandes superficies Anged, que representa a enseñas como El Corte Inglés o Carrefour, alegaron que el Patsecova es contrario a la normativa europea sobre libertad de establecimiento e introduce restricciones al acceso y al libre ejercicio de la actividad económica, en línea con las objeciones planteadas por otras instituciones como el Ayuntamiento de Paterna.

Desde Comercio, no obstante, mantienen que «una norma de carácter urbanístico no puede causar restricciones a los operadores económicos» y que, como tal, no son aplicables al Patsecova ni la directiva europea de servicios ni la Ley de Garantía de Unidad de Mercado a las que apelaban desde Anged.

Entre los argumentos para ignorar esas alegaciones, señalan que esa norma «no puede considerarse como una medida restrictiva», ya que «no restringe la libertad de establecimiento y el acceso a los servicios porque, en el supuesto de que ya estuvieran implantados legalmente, ninguna regulación urbanística les privará de esa circunstancia».

Niegan asimismo que sea desproporcionada, porque si un operador quiere dedicarse al comercio electrónico «no existen limitaciones previas para disponer de una superficie de distribución logística». Y, para tener presencia física, «siempre puede ubicarse en una gran superficie» por debajo del listón de 120.000 metros cuadrados, tamaño «muy superior a la media de la Comunitat, y a la mayor superficie comercial actualmente operativa».

Para justificar sus trabas a futuras áreas comerciales como la planteada en Paterna, desde Comercio defienden que una mercantil con «capacidad económica de poder iniciar un proyecto urbanístico de tales dimensiones» podría «adquirir elementos urbanísticos ya existentes, operativos y dedicados al uso terciario comercial». Esa compra de complejos ya existentes sería, por tanto, otra vía para que Intu esquive ese veto, como la declaración de 'área de nueva centralidad comercial', a dinamizar, la figura opuesta a la de zona comercial saturada.