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El freno en el consumo reduce las ventas del comercio de la Comunidad.

La desaceleración del consumo que reflejan todos los grandes indicadores macroeconómicos ya impacta de lleno en el comercio de la Comunidad Valenciana, que el pasado mes de agosto vio caer sus ventas un 2,6% en términos interanuales, una vez corregidos los efectos estacionales. Así lo señala la última nota técnica de la Oficina del Pateco, el organismo impulsado por las Cámaras de la autonomía especializado en este sector.

En este sentido, el informe señala que el descenso ha sido más acusado en la venta de productos de consumo ocasional, con una reducción del 3,7%, frente a la alimentación que ha disminuido un 1,9% interanual.

Unos datos que contrastan con el ligero incremento que se registró a nivel nacional, donde las ventas del comercio minorista mejoraron un 0,3% en agosto, en términos interanuales.

Por modo de distribución, en España las pequeñas cadenas han reducido sus ventas un 1,0% y lastiendas independientes un 0,4%. Únicamente las grandes cadenas han experimentado una evolución favorable de sus ventas, de un 1,6%.

Cae la confianza

Según el Pateco, la mala evolución de las ventas en la Comunidad Valenciana durante los dos últimos meses "puede justificarse por la confluencia de un conjunto de factores que han incidido en el comportamiento de gasto". Por un lado, los consumidores han disminuido su confianza en la evolución de la economía del país, lo que les frena a la hora de realizar desembolsos importantes. Así, en septiembre, el índice de confianza se ha reducido siete puntos desde el mismo mes de año anterior, hasta alcanzar los -8 puntos.

Esto se ha traducido en una moderación en el crecimiento del gasto en consumo final de los hogares que, en el segundo trimestre del año, se ha situado en el 2,3% interanual frente al 3,1 del trimestre anterior.

Pero, además, el incremento de los precios, aunque sea moderado, está disminuyendo la renta real de los hogares y su capacidad de gasto, ya que el coste de la vida está aumentando más rápido que los salarios. En concreto, los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas se han incrementado un 2,2% en agosto, frente a la disminución de medio punto de hace un año. Los precios de la partida de vestidos y calzado han aumentado un 0,9% en agosto, frente al 0,6% de hace un año.

La situación actual ha provocado la pérdida de confianza del comercio minorista durante los meses de julio y agosto, debido tanto a su percepción sobre la evolución de su negocio en los últimos meses como a las expectativas acerca de la situación durante los próximos meses.