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¿Es posible peatonalizar la plaza más céntrica de Alicante?

  • La asociación de Gabriel Miró reclama al Ayuntamiento cerrar este espacio al tráfico para dárselo a los transeúntes
  • Aseguran que no se instalarían más terrazas: "No queda espacio"
  • Un informe sobre el ficus ha provocado que se anulen las licencias de veladores

El Ayuntamiento de Alicante lleva un par de años justificando con informes técnicos las ventajas de peatonalizar el centro urbano de la ciudad. Un informe de las cámaras de comercio de la Comunidad valenciana, realizado a instancias de la Concejalía de Comercio, concluía que este tipo de medidas contribuían a dinamizar la economía local. En el mismo sentido se pronunció Florentino Regalado, arquitecto de la Universidad de Alicante, quien elaboró un estudio en el que concluía que los sucesivos equipos de Gobierno han tenido «miedo a peatonalizar». Para Regalado, la apuesta por cerrar al tráfico el centro «es común en otras muchas ciudades europeas» donde «ha ayudado a reactivar el comercio, como por ejemplo Nápoles».

El proyecto arrancó en la etapa del Gobierno socialista, con el cierre al tráfico de la Avenida de la Constitución, pero lo cierto es que aún no se ha ejecutado ninguna obra de adecuación del entorno urbano; simplemente se ha impedido el acceso de los vehículos, a la espera de que exista consignación presupuestaria para sacar adelante el proyecto. La idea inicial de los técnicos municipales es peatonalizar la Avenida de la Constitución y la calle Bailén, y extenderlo en un futuro a Maisonnave, principal arteria comercial del centro.

Ahora la asociación Amigos de La Aguadora de Gabriel Miró, que agrupa a los negocios y entidades de la zona, ha solicitado al Ayuntamiento de Alicante que aborde una peatonalización completa de la plaza, lo que incluye una limitación total del tráfico. El objetivo, aseguraron fuentes de la asociación, es «ganar ese espacio para el transeúnte», de modo que se respete el espíritu de la ordenación de las calles colindantes, la mayor parte de las cuales ya están peatonalizadas.

Uno de los problemas que tienen actualmente los locales es la ordenación de veladores. Resulta que un informe de Parques y Jardines ha alertado del riesgo de desprendimiento de algunas de las ramas del ficus que domina la plaza, lo que ha motivado que el departamento de Ocupación de Vía Pública haya dado orden de anular los permisos de las terrazas. El proceso aún se encuentra dentro de los trámites administrativos (ha habido alegaciones) pero la asociación considera que se ha realizado una lectura demasiado severa del informe inicial y solicitan un «pacto global» para, al menos, mantener el espacio que tenía cada local.

Las mismas fuentes indicaron que una peatonalización no implicaría aumentar el número de terrazas, «entre otras cosas porque no hay espacio»; también defendieron el mantenimiento de los veladores existentes, al considerar que tienen «un efecto positivo» sobre el barrio: «La implantación de los veladoresfuncionó como muralla frente a la prostitución y drogodependencia que reinaba en la plaza hace poco tiempo». Además, apuntaron, «se ha demostrado que se puede ganar espacio para el peatón» y apostaron por «llegar a acuerdos con los vecinos», algo que, opinaron, debería enmarcarse dentro de un «gran pacto global».

Los vecinos aceptarían solo si hay un plan de ordenación

La asociación de vecinos del centro tradicional considera que los proyectos de peatonalización son positivos «siempre y cuando eso implique que el espacio sea para uso y disfrute de la gente, no de los negocios». En este sentido, su presidenta, Alcázar Moreno, indicó que la condición que ponen los residentes cuando se cierra el tráfico es que existan «planes de ordenación que impidan la proliferación de veladores». Moreno ha sido muy crítica con la reciente aprobación de los planes del centro y del Casco Antiguo por parte del PP, al considerar que favorecen a la iniciativa privada y que fueron elaborados en su día por el PSOE, un partido que, en su opinión, obvió a los residentes para potenciar el ocio en el entorno de Castaños. De hecho, la asociación del centro ha iniciado varias iniciativas en los tribunales contra el ruido, e incluso han exigido al Ayuntamiento que declare una Zona Acústicamente Saturada en varias calles.